Cuatro actitudes nocivas para tu productividad

Cuatro actitudes nocivas para tu productividad
Tanto si eres estudiante como joven profesional o emprendedor, a todos nos hace falta ser productivos en las tareas que tenemos que desempeñar cada día, ya que de ello depende la calidad de nuestro trabajo y la evolución de nuestra trayectoria profesional.  Por ello, y esta vez adoptando la perspectiva de lo que “no se debe hacer” hemos dedicado un artículo a esos pequeños hábitos que, en lugar de ayudar a concentrarte y hacer lo que tienes que hacer cuando lo tienes que hacer, hacen que te distraigas, vayas más lento y pases más horas de las que tenías previstas delante de tu escritorio.

Listas de cosas por hacer demasiado largas

Para poder hacer otra cosa en tu día que no sea trabajar (o estudiar), tenemos que organizar bien el tiempo, tenemos que tener un horario, tenemos que… tenemos que... . Y a veces, lo que realmente “tenemos que” es evitar esa larga lista de cosas que tenemos que tachar antes de acabar el día. Es cierto que las listas de tareas ayudan a poner orden a nuestro día, pero con un límite. Cuida tu cuerpo y tu mente, de forma que la lista no te agote (si son tareas físicas) ni te agobie – ¡el objetivo de esa lista es precisamente lo contrario! lista, to do list, cosas por hacer, cosas, hacer, libreta, enumeración, enumeracion, hoja Si ves que es una lista muuy larga, deja las cosas con menos importancia para otro día de la semana o encuentra una solución (si no tienes tiempo de estudiarte todo el temario porque lo dejaste para el final, prioriza, y lo mismo a la hora de preparar una reunión - propón dividirla en dos sesiones, por ejemplo). Lo más importante es conocer el límite de uno mismo y exigirse al máximo, SIN sobreexigirse. Como bien dice el refrán “el que mucho abarca, poco aprieta”

Multitarea

No es que no puedas tomar té o café mientras lees algún correo o la lección de la semana, sino más bien que evites el hacer un poco de todo y no centrarte en una tarea en concreto. Es como si, al comer, intentáramos meternos toda la comida en la boca a la vez en lugar de ir cucharada a cucharada. comida, ardilla, cesped, todo a la vez, acumulación, pipas ¿Tienes muchas cosas que hacer? Vale, pero piensa qué primero y qué puede esperar. Conócete lo suficiente como para saber que a cierta horas del día tienes, por ejemplo, más inspiración (si tienes que escribir algo creativo), a qué horas del día puedes leer concentrándote más, o a qué horas del día es más probable que tus clientes lean un correo (porque llega un punto en que les conoces, conoces su dinámica) de forma que te organizas dejando justo ese momento para esa tarea.  En cualquier caso, evita hacer un poquito de todo y estar constantemente cambiando, ya que perderás tiempo de concentración en el cambio. multitarea, multitask, multitasking, ordenadores, estudiante, estudiantes

Cambio de lugar de trabajo

Si el objetivo de ese tiempo que le estás dedicando a tu trabajo/estudio es precisamente eso, ¡trabajar!, entonces intenta no cambiar cada día tu espacio de trabajo, bien sea la biblioteca, la oficina o algún espacio coworking. Es cierto que en los establecimientos públicos no siempre estará libre el mismo lugar, pero intenta tener tu zona, de forma que llegues y no te pongas a investigar cómo se ve el resto de la biblioteca desde ahí, descubrir qué ruidos oyes hoy que ayer no oías en el otro sitio, si hace más frío o más calor, etc. Si eres muy exigente en cuanto al lugar, experimenta un poco al principio hasta que encuentres “tu área”. Así, tu mente asocia “esta zona = concentración” ¡Y a por todas! estudiar, biblioteca, encontrar, sitio, encuentra, lugar, libros, leer, estudiante, estudiantes Caso especial: Si estudias o trabajas en casa ¡cuidado!, existen distracciones importantes llamadas “televisión”, “frigorífico”, “consola”, “cama”… Así que os nuestro consejo en este caso es dedicar una habitación de tu vivienda sólo para ello, y si no es posible y efectivamente las distracciones van ganando terreno, lo mejor es que busques algún estudio, biblioteca o espacio co-working.

Estar todo el rato pendiente del móvil

Este punto está relacionado con la idea que transmitimos en los dos primeros apartados: tienes que priorizar para ser productivo y no tardar más tiempo del necesario. El móvil, a menos que no sea estrictamente necesario o tu trabajo dependa de ello, ¡no entra dentro de tus prioridades!. Si estás en una oficina se supone que ya tienes un teléfono a través del cual estás localizable. Consultar tu móvil personal cada 5-10 minutos no hará más que disminuir tu ritmo de trabajo. móvil, móviles, movil, moviles, trabajo, estudio, trabajar, estudiar, estudios Es uno de esos “blancos fáciles” de nuestra mente queriendo distraerse. Esa pequeña manía de darle al botoncito para iluminar la pantalla y ver la hora, y de paso comprobar si tenemos algún mensaje de alguien o notificación de las redes de ocio. ¿Es que no hay un reloj en nuestra pantalla del ordenador o en nuestra muñeca? Si lo hacemos para ver de paso el cambio de planes de esta noche, lo último que han escrito en ese grupo de WhatsApp, o el comentario que han hecho de una foto recientemente publicada, todo eso puede esperar. Avisa a las personas más importantes de tu entorno que de tal a tal hora estarás estudiando o trabajando y de esa forma no se molestarán si tardas en responderles. Al fin y al cabo deberías tener un pequeño descanso cada cierto tiempo, así que tampoco es que vayas a estar mil horas seguidas incomunicado :) productividad, productivo, mejorar, mejora, engranaje, engranajes, ejecutivos, evolución, evolucion La próxima vez que te vayas a poner a trabajar o estudiar, recuerda estas 4 actitudes que debes evitar si no quieres agobios ni frustraciones en tu camino. Reforzando tu productividad, encontrarás que al día no le faltan horas y que las tardes no consisten sólo en trabajar-cenar-dormir. Si se te ocurren alguna otra actitud que debemos evitar, déjanosla en los comentarios, que de todo se aprende. Por lo demás, ¡mucho ánimo y fuerza de voluntad!   Hombre sentado con libro en una estantería de la biblioteca- Foto de © Royalty-Free/Corbis