Consejos para trabajar con grupos de niños

Consejos para trabajar con grupos de niños
Trabajar con niños puede parecernos algo tierno, fácil y encantador a priori y, después, al enfrentarnos a ello, resultar ser todo lo contrario. Y lo mismo a la inversa. Puede que antes de trabajar con ellos pensemos que es algo complicado y odioso y cuando lo experimentemos nos encante. Si vas a trabajar con niños dentro de poco y no sabes cómo empezar, o ya lo haces y tienes algún problemilla, te sugerimos que leas este artículo, pues tenemos algunos consejos para ti que harán que trabajar con ellos te resulte más fácil.

1. Paciencia

La paciencia es la madre de todas las ciencias y es a la que has de recurrir cuando trabajas con y para los niños. Ellos son inquietos por naturaleza, lo que más les gusta es jugar y es normal que no te presten siempre atención, por ello debes ser paciente e intentar no perder los nervios, al menos delante de ellos.

2. No exigirles demasiado 

Cuando se trata de explicar conceptos a los niños, como por ejemplo temas de historia (en clase, en un museo, en una biblioteca o ludoteca…) no puedes contarles un rollo de horas hablándoles de fechas, reyes, batallas, etc. A ellos ni les interesa ni lo van a entender. En esos casos, ya seas un guía, monitor o maestro experimentado, no tienes que explicarles todo lo que sabes tal y como lo sabes, sino que debes convertir la historia en una especie de cuento infantil o historieta fácil y corta. De ese modo, ellos se interesarán por la misma y se quedarán con la información importante de tu mensaje. niño, niños, trabajo, trabajar, mensaje, importante, diversión, dicersion, divertido, vocabulario, abecedario, infantil

3. No gritarles

A veces los niños se portan “mal” o no se comportan adecuadamente en determinados lugares, como puede ser un museo. Aunque antes de entrar ya se les ha avisado de las normas, a veces no hacen caso y las incumplen. Ahí es donde entras tú, que como responsable de ellos, tienes que hacerles ver que lo están haciendo mal y que han de comportarse. Existen varias formas de hacerlo sin necesidad de gritarles, pues no hemos de hacer que el niño se sienta mal. "Simplemente" tenemos que lograr que se porte bien. Por ejemplo, en lugar de gritar, lo que podemos hacer es advertirles de que si no hacen las cosas bien ahora, no tendrán recompensa luego (recreo, juegos, un diploma, etc). Por lo general, los niños siempre quieren jugar y disfrutar con sus compañeros, así que si les decimos eso, tenderán a comportarse lo mejor posible para conseguir después su recompensa.

4. Convertirlo todo en un juego

Si el tema que tenemos que tratar con los niños es muy serio (historia, literatura…) tenemos que encontrar la forma de adaptarlo a su edad. Una forma fácil de hacerlo es convirtiendo el tema en un juego para que los niños aprendan y disfruten con él. De este modo captaremos su atención desde el principio y los mantendremos interesados en el tema que queremos que aprendan sin que les resulte un tostón.

5. Lanzarles preguntas constantemente

Para que los pequeños no se distraigan del tema y no desvíen su atención a otro lado, tenemos que interactuar con ellos y hacer que participen. Un truco muy útil es hacerles preguntas de forma constante. Así, a medida que vayas avanzando en tu discurso, tienes que realizar preguntas al grupo sobre aquello de lo que estás hablando. En el ejemplo del museo hacerles preguntas del tipo: “¿quién recuerda de qué color era la capa que llevaba Martín?”, o “¿cómo se llamaba la novia del caballero?”, o ¿quién sabe cómo se llama lo que lleva en la cabeza el soldado?”. Los niños levantarán la mano y querrán responder, sintiéndose participativos, involucrándose dentro de la historia. grupo, cuidar, cuidado, niños, niño, jóvenes, jovenes, joven, monitor, guía, guia, museo, turístico, turistico, trbajo, trabajar, enseñar, preguntar, motivar, llamar, atención, atencion, monitores

6. Hacer un poco el payaso

Si trabajamos con niños no tenemos que ponernos delante de ellos todos serios cual jefe enfadado. Lo que hemos de hacer es, de vez en cuando, sacar nuestro lado más gracioso, extrovertido, divertido. En definitiva: ser nosotros también niños. Es cierto que queremos que aprendan, pero también queremos que se diviertan y que disfruten de la experiencia. Por eso es bueno que no nos quedemos plantados en un punto, sino que nos movamos, hagamos gestos, riamos, saltemos, cantemos… Todas estas cosas son buenas tanto para ellos, que se divertirán y aprenderán mucho más, como para nosotros, que descargaremos energía y disfrutaremos con y de los pequeños mientras trabajamos.

7. Adaptarse al grupo

Cada niño es un mundo, y por consiguiente, cada grupo compuesto por ellos también lo es. Lo que con un grupo te funcione perfectamente puede que con otro no lo haga, por ello debes adaptarte a cada grupo, ir tanteando si algo funciona o no y emplearlo. Algunos niños querrán jugar más y otros menos, algunos participarán más y otros menos. No todos somos iguales. Eso sí, recuerda: si algo no sale bien, tranquilo, no es culpa tuya, cada grupo es un mundo. Así que no te deprimas si un día va mal, porque al siguiente puede que vaya estupendamente. osito, peluche, teddy, bear, bosque, campo, verde, hojas, inspiración, inspirador, infantil, niños, niño, trabajo, empleo, infancia, recuerdos, recuerdo, conejos, conejitos Esperamos haberte ayudado si estás apunto de trabajar con niños o si ya lo hacías y andabas un poco descolocado con ellos, y que estos consejos te sean útiles para que tu trabajo con los más pequeños te resulte lo más llevadero posible.